Indignados ante el apoyo que España brinda al artista, numerosos ciudadanos ciudadanos han escrito al Centro Cultural Español para exigir que retiren dicho patrocinio.
“Como ciudadano español, me niego a que ni la más mínima parte de mis impuestos recaiga en promocionar las actividades de un individuo cuya única fama mundial es la de haber maltratado a un animal enfermo y famélico” reza una de las cartas enviadas al organismo español.