La última agresión se produjo el pasado 8 de noviembre en la localidad toledana de Méntrida donde seis ultras agredieron a un joven marroquí causándole heridas graves por todo el cuerpo.
Para ATIME se trata de un acto “vil e intolerable”, que se enmarca dentro de una oleada de actos racistas contra los inmigrantes. Es por ello que hacen un llamamiento al Gobierno y al Poder Judicial para que este tipo de actos no queden impunes.
Así mismo, la asociación invita al conjunto de la sociedad española a denunciar y rechazar este tipo de actos que “atentan contra los principios básicos de la convivencia”.
Por último, ATIME expresa su disposición a prestar ayuda psicológica así como asistencia legal al joven agredido.