La iniciativa es fruto del diálogo entre el PPD y el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh). Desde esta entidad destacan que el proyecto “implica una transformación sustantiva” que “omite los trámites ante tribunales y baja de cinco a dos años el tratamiento médico al cual deben someterse las personas transexuales para demostrar su identidad de género”.
"Más importante aún es que con este proyecto no se exige a las personas pasar por cirugías de reasignación sexual para solicitar su cambio de nombre y sexo, y ello queda claramente establecido", señaló la activista del Movilh, Karin Avaria.